Un ditirambo absurdo e inmerecido…

jbg@baezguerrero.net El descalabro del PRD no puede imputársele a nadie ajeno a las filas de ese partido. Su propia historia demuestra que años antes de que Leonel Fernández o Danilo Medina usaran pantalones largos, ya era una práctica usual de los perredeistas el despelote fratricida que ha llevado a esa agrupación a sucesivas divisiones yContinue reading “Un ditirambo absurdo e inmerecido…”

Un extraño negocio urbano

JOSÉ BÁEZ GUERRERO josebaezguerrero@gmail.com Se me hace difícil olvidar cuán bobo me sentí una vez que, cuando tenía unos doce o trece años de edad, a ver cómo techaban con cana un gazebo en una finca de un tío mío, comenté “¡qué crimen, cuántas palmas habrán tumbado!”, a lo que mi tío, que además eraContinue reading “Un extraño negocio urbano”

Lo valiente no quita lo cortés…

JOSÉ BÁEZ GUERRERO josebaezguerrero@gmail.com   La sociedad dominicana está tan enredada que constituye una real paradoja que uno de los ejemplos de hombría más significativos de las últimas décadas lo ofrezca un reo condenado por la quiebra de Baninter en el 2003. No necesito reiterar todo cuanto opiné en su momento acerca de este casoContinue reading “Lo valiente no quita lo cortés…”

Desagravio a Camateta

Desagravio a Camateta JOSÉ BÁEZ GUERRERO josebaezguerrero@gmail.com De los muchos disparates que la prensa caribeña publica, quizás por la lenidad acordada a intelectuales que descalifican a quienes piensen distinto llamándoles “ancilares”, esto es esclavizados por algún poder, pocos poseen la magnitud escatológica –en ambas acepciones- que la serie de artículos de Diógenes Céspedes sobre losContinue reading “Desagravio a Camateta”

Salí de Giacopo, pero…

JOSÉ BÁEZ GUERRERO josebaezguerrero@gmail.com Hace algunos meses, a principios de año, les conté el dilema familiar que fue salir de Giacopo, el pez Óscar que mi hijo mayor me dejó tres años atrás cuando se fue a estudiar fuera de casa. Era un terrorista que devoró todos los demás peces de nuestra pecera y duranteContinue reading “Salí de Giacopo, pero…”